Monday, August 15, 2016

FEDERICO GARCÍA LORCA ¡PRESENTE!

ENTRE PUENTES
FEDERICO GARCIA LORCA ¡PRESENTE!

Van a cumplirse ochenta años, de uno de los sucesos más vergonzosos de la historia de España: el asesinato del poeta Federico García Lorca. Lorca fue fusilado en el barranco de Viznar (Granada) la madrugada del 18 de Agosto de 1936 junto a un maestro Dióscoro Galindo González y dos banderilleros Francisco Galadí Melgar alias (El Colores) y Joaquín Arcollas Cabezas- alias (Magarza). Según el historiador Ian Gibson, infatigable buscador de las huellas de Lorca, parece ser que el hombre, el “verdugo” del poeta granadino fue Ramón Ruiz Alonso, que es improbable que logre un hueco en la posteridad. Pero existe un rincón dentro de la crónica negra de la humanidad que estigmatiza a todos aquellos que tropezaron alguna vez con la nobleza o la excelencia y la aniquilaron.  Sobre el final de  Ruiz Alonso poco se sabe. Se diluyo cual fantasma. Con la llegada de la transición, los periodistas empezaban a agobiarle con preguntas. Puso tierra de por medio y decidió irse a EE UU. “Allí vivía su otra hija, Mari Juli, casada con un americano”, según asegura Gibson. Parece que murió hacia 1977. Sólo su familia sabe dónde está enterrado. Casado con Magdalena Penella Silva, resulta cuanto menos paradójico, que sus otras tres hijas, fueran actrices de cine y teatro, que todos conocen, con los nombres de Emma Penella,  Elisa Montes y Terele Pavez, fue siempre para estas traumático abordar el tema.
Gibson de origen  irlandés y español desde 1984,- como digo, el biógrafo de Lorca más importante-, escribió un libro de investigación, titulado: El hombre que detuvo a García Lorca. Ramón Ruiz Alonso y la muerte del poeta (publicación-Aguilar) hubo otros muchos libros, pero parece ser que con este, el crítico literario, historiador, investigador meticuloso y cronista da por terminado la búsqueda de la figura del poeta, del que por cierto no se sabe el lugar exacto donde se halla enterrado, un camino que comenzó trazando Gerald Brenan, en su peregrinación hasta el lugar de la ejecución. Después de una primera infructuosa búsqueda, la familia de Lorca, no quiere exhumar los restos, se ha respetado su voluntad., y nada más se puede hacer ya para aclarar las cosas. Pero siempre habrá algo en la que todos estaremos de acuerdo, que Federico García Lorca, sigue vivo entre nosotros: Lorca se convirtió en un mártir Universal.
Será difícil; imposible diría yo, que aparezca otro ser humano que deje una huella y una obra tan universal, tan viva de sentimientos y, tan llena de emociones como este andaluz, que ahora se cumplirán el ochenta aniversario de su desaparición (1898 – 1936) – ya saben ustedes de qué manera -. La obra de este poeta impar ha de quedar incluida para siempre en la historia de la literatura española, como una de las más fuertes y originales. García Lorca supo cómo nadie  trasvasar al verso su enorme personalidad.
            Mi buen amigo: el profesor, poeta y escritor José Manuel Regalado, me dijo en cierta ocasión cuando servidor reportaba en el desaparecido ADELANTO – no veras muchas veces publicada poesía en los periódicos-, tampoco en la sección taurina, y, eso que antaño, los revisteros, escribidores y críticos, también de lo taurino era muy común que, las   poesías cortas, epigramas, o anécdotas, figurasen  en ameno tono trovador, y las mismas, se incluyeran  en sus crónicas, críticas  y comentarios. ¡No la escribiré, por el momento, que nunca se sabe!; sin embargo, con motivo de este “ramalazo” cultural del que siempre hemos hecho  gala en esta ciudad, se me antoja recordar al poeta y escritor Federico García Lorca en este aniversario octogenario de su muerte.
Su poesía, que comienza y termina en él mismo es tan humanamente suya, que rechaza toda suerte de discípulo. Su libro más celebrado Romancero Gitano (1928) con un número insospechado de ediciones, ha sido traducido a todos los idiomas cultos. Nuestro poeta fue un oportunísimo y gran dramaturgo que, vino a renovar la muy rutinaria escena española. No sabemos hasta donde podría haber llegado García Lorca en el teatro de no habérsele cruzado tan pronto la muerte en su camino, pero si podemos asegurar que, Yerma y la Casa de Bernarda Alba, han sido consideradas como hitos del teatro contemporáneo.
            En su verso, diremos que el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, publicado en 1935, sea quizá su obra cumbre, donde se agudiza y sedimenta en el poeta, esa gran obsesión que como un escalofrío vaticinador recorre y traspasa toda su poesía; la muerte. Es en este poema donde encontramos al mejor Federico. Cuando, al igual que en el mundo del toro, todos hacen extravagancias con ánimo de ser originales, llega aquel que demuestra; y dice: “nada resulta más original que mostrarse uno sinceramente como es”. Volviendo a su verso, en la última parte del Llanto, la más triste, donde el poeta reconoce resignado el poder avasallador de la muerte, para la que no encuentra bajo ningún concepto solución alguna.
            A mi juicio, (seguramente por su desprendimiento taurino) Son en esos versos donde  matiza su verdadero centro andaluz y universal. Lorca acierta plenamente, con este poema que ha traspasado las paredes de todas las Universidades del mundo para bien de nuestra personalidad, nuestra identidad y nuestra literatura, el mismo fue  editado por la colección “Cruz y Raya” e ilustrado por el entonces jovencísimo pintor José Caballero. Se divide el “Llanto” en cuatro partes: La cogida y la muerte, La sangre derramada, Cuerpo Presente y Alma ausente. Siempre que se habla de Lorca, es corriente aplicarle a él, el vivo sentimiento de vivir sobre un suelo nutrido de muertos que pueden cobrar voz. Y en esta elegía se desborda su grandeza.
Cada cierto tiempo, recordar a Lorca, va convirtiéndose en costumbre, en tópico – no importa-, su huella y esos versos dedicados a la muerte de su amigo torero, se une a la obra  imborrable para todas las generaciones.

                        Fermín González salamancartvaldia  (blog taurinerias)                                

Thursday, July 28, 2016

EL TORO RURAL

AL HILO DE LAS TABLAS

EL TORO RURAL

Estamos, en esos meses de intenso ajetreo taurino, tanto de ferias y plazas más o menos importantes, así como en una gran multitud de pueblos, con fiestas y patronos populares a lo largo de toda la geografía taurina, y en especial por estas tierras de Castilla, en la que un elevado numero de festejos tradicionales, tienen como denominador común de su cultura; la fiesta del toro. Con celebraciones de corridas, novilladas, rejoneo y otros eventos taurinos, según los dineros aportados por los ayuntamientos. Son esos pueblos encantadores con sus ferias genuinas llenas de sabor y tipismo, donde se disfruta de unos días de alegría y alborozo, intermedio de tanta labor campesina. Por ello resulta enriquecedor saber que en los pueblos, la afición sigue viva, y al mismo tiempo esta, constituye la distracción y jolgorio, para disfrute de mozos, peñas y charangas, así como de sus visitantes que vuelven a sus raíces de nacimiento, recordando sus mocedades y engrandecer las fiestas de su pueblo, que no se concibe sin el festejo taurino, y donde la expectación de chicos y mayores, son el punto culminante, en el cual se dan cita los amigos, familiares y forasteros venidos a participar, encontrándose año tras año, sintiendo la alegría desbordante de poder manifestar el arraigo y el orgullo de sentirse hijo del pueblo.
         Poco importa que, a sus plazas no acudan las figuras más rutilantes del escalafón. Las buenas y tradicionales gentes del pueblo en fiestas se conforman con festejos menores, donde acuden novilleros llenos de ilusión, soñadores de esas primeras singladuras, de esos primeros pasos de incertidumbre ante la difícil y zozobrante profesión de ser torero. El pueblo es, y lo fue siempre, el duro aprendizaje para estos jóvenes, en sus faenas habrá de todo, bueno y malo, pases escalofriantes, desarmes, revolcones, desplantes temerarios, miedos y sustos, donde los espectadores llenos de jubilo piden valor y ganas. Este es, el sentimiento y bullicio, de un pueblo en fiestas.-

         Fermín González  Salamancartvaldia   (blog taurinerías)

-

Tuesday, July 12, 2016

MUERTE DE UN TORERO

AL HILO DE LAS TABLAS

MUERTE DE UN TORERO
Termino de firmar, el link para que el “ciudadano” Vicente Belenguer Santos, según el ciudadano educado y al parecer “profesor”, cuyo vertido de bajezas  humanas por la muerte del torero Víctor Barrio, ejerciendo su profesión  en la plaza de Teruel,-  no reproduzco por vergüenza sus ruines comentarios-. Este ciudadano parece ser que ha celebrado a través de internet la muerte de Barrio, con una necrológica tan feroz inoportuna e impía, que creo que jamás ha sido escrita por nadie con dos dedos de cordura, otros de buena educación y los más elementales sentimientos de humanidad.
Todo el  mundo, vivo o muerto, no tiene porqué dejar de estar expuesto a la opinión de los demás… pero la buena crianza, la nobleza de sentimientos y algunas cosas más de este estilo, siempre han aconsejado sin ir más lejos, no poner de vuelta y media a quien lamentablemente acaba de abandonar esta vida. Ese momento lo aprovechan para despellejar, aquellos que movidos por torpes intenciones, bajos instintos, cobardía o no han tenido agallas para mirar a los ojos y decir cara a cara, el porqué de su críticas, sus discrepancias o sus razones. La medida de las buenas maneras no está reñida con la contundencia, y ese toque de buen estilo que dicta la educación… (Si se tiene, claro).
Lo que es absolutamente inadmisible, es el que antes aludido (profesor) arremete con sus salivazos, al recientemente fallecido, y por lo visto, con ello se ha colmado de tranquilidad porque con él desaparecido metía toda su familia  en el mismo saco, ya que puestos a pegar mordiscos póstumos a diestra y siniestra, no le ha debido merecer la pena seleccionar entre sus personajes. La cosa era vomitar y lo de menos la vomitona. Pero todavía le queda bilis en el cuerpo al ciudadano de marras. Toda su expresión huele a odio. A odio por las bravas; visceral y rabioso. Un odio que le hace perder la razón que pudiera haber en lo que dice, porque rebaja sus denuncias a un nivel tan abyecto, que le retrata con perfiles verdaderamente repulsivos.
Uno se imagina al mentado ciudadano- al parecer detectado en la comunidad valenciana-, clavándole alfileres a un muñeco antes de acostarse y yendo deprisa al puesto de periódicos a la mañana siguiente a ver si entre las noticias y en las esquelas está esa que espera ansioso, para lanzar, esa infame verborrea de crudeza enfermiza. Uno presume que, aunque no se esté de acuerdo, con determinadas aficiones o espectáculos le sean desagradables, incluso los deteste, que, esa no es la mejor manera de vivir en paz.
Quiero que sirvan estas líneas para mostrar mi contundente repulsa por las barbaridades vertidas, por la falta de respeto,  sensibilidad y sentimientos.  Por todo cuanto tiene de odioso e inadmisible. Por las formas enfermizas de expresarse. Por estar atiborrado de odio y resentimiento. Da verdadera pena, lastima inclusive, que un hombre que se dedica a instruir e impartir pedagogía, en una escuela, instituto etc., sea capaz de expresarse de esta formas tan desesperada y rastrera, de regocijarse con la muerte de un ser humano, criticable, si quiere en el ejercicio de esa profesión que usted detesta, pero una profesión libremente contraída, y ejercida con la dignidad y la hombría que le ha faltado a este ciudadano inmisericorde, del que espero, que sus hijos y su familia se lo reprochen algún día.

                               Fermín González Salamacartvaldia.es    (blog taurinerías)



Wednesday, July 06, 2016

HISTORIAS DE TOROS EN PAMPLONA

AL HILO DE LAS TABLAS
 TOROS CON HISTORIA –PAMPLONA-
Como cada año fiel a su cita; un chupinazo (cohete) lanzado desde el balcón del Ayuntamiento,



pamplonés, nos anuncia que un nuevo San Fermín va a comenzar. Son unas fiestas, que, a pesar de muchos, están identificadas en todo el mundo, teniendo como máximo exponente el encierro de los toros que se lidiaran por la tarde en la plaza. El encierro constituye para los aquí nacidos su santo y seña, su divisa el colorido de blanco y pañuelo rojo al cuello. Pamplona es una ciudad muy acogedora, muy hospitalaria, donde nadie se siente desplazado, son siete días donde la calle, es la casa común de todos, el comer, beber, danzar y correr los toros forman un todo, donde el aguante,  el pulso,  adrenalina y valor  son el tributo a pagar en esta ciudad de Pamplona, que tiene también con el toro su romance desde tiempos inmemoriales, donde desde entonces, su Ayuntamiento y sus gentes se identifican, servidor buceando, en la historia de la tauromaquia, encontró que:

No debía hallarse muy bien de fondos  la Ciudad de Pamplona en 1599, pues vemos que el 21 de julio de ese año se reunieron en sesión extraordinaria sus graves y sesudos regidores, para tomar en vista lo empeñada que se hallaba la Ciudad, este importantísimo acuerdo. "Primeramente, no haya de haber toros ni otro ningún género de fiestas en el discurso del año, porque en esto se ahorrarían muchos centenares de ducados porque ha habido año, que estas fiestas se han gastado pasados de 700 ducados". ; • Sin embargo, no duró mucho el económico acuerdo de los celosos ediles, pues al año siguiente, 1600, ya porque la Ciudad saliese de sus apuros pecuniarios, o porque a pesar de ellos no podían los pamplonicas prescindir de su fiesta favorita, ello es que el abanderado de San Fermín, encargado de la compra de toros y contrata de toreadores, hizo venir para las corridas de ferias a cuatro corredores de toros y un trompeta del Reino de Aragón. Se llamaban estos lidiadores, Diego de Armendáriz, Cristóbal de Oliveros, Diego de Latorre, Miguel de Colato v Gabriel Castellanos, y eran vecinos de las villas de Ambel, Torrella, Ta - razona, Los Fagos y Borja. De la actuación de estos diestros nada nos dicen los papeles de aquella época; lo único que por ellos hemos podido averiguar, es que los tres primeros sabían escribir, y no mal, y que entre todos cobraron la fabulosa suma de 754 reales.
 Los toreadores de aquel entonces, acostumbraban formar cuadrillas de danzantes, y además de correr los toros se comprometían a bailar el paloteado y danza de las espadas en las procesiones y otros actos públicos. Y así consta, como un día de mayo del año 1607, se presentó en el Ayuntamiento de Pamplona un vecino de la Ciudad de Tarazona, llamado Llorente de San Juan, y se ofreció a venir por fiestas de San Fermín al frente de una danza compuesta de ocho danzantes, un gaitero y un bobo. Como Llórente, era además de excelente bailarín, uno de los más afamados toreadores de su época, se comprometió además a torear y capear los toros de la corrida de San Fermín con cinco de sus compañeros, al igual como lo llevaba hecho en años anteriores El señor Secretario de la Corporación Municipal, certificó, que efectivamente, en el año 1604, Llórente de San Juan juntamente con los toreadores del Reino de Aragón, Cristóbal de Oliveros, Diego Bretón, Miguel de Colato y Diego de Armendáriz. habían toreado y llevado a cabo lucidas v arriesgadas suertes a gran satisfacción y regocijo de la ciudad, de sus vecinos y moradores. Por todo lo cual, se acordó contratar al suplicante v consortes por la suma de 800 reales. . Además s de estos corredores de toros, actuaron en dicho año estos otros voluntarios o ventureros. Fermín de Cortázar, de Pamplona. quien consta "hizo muy buenas suertes en la corrida" por lo que se le dieron 50 reales. Miguel Sánchez, vecino de Borja: "hizo muchas suertes, de tal manera que  holgaron todos de las suertes que hizo". — A juzgar por lo que cobró, 24 reales, era inferior en m ritos al pamplonica Fermín. Joanes de Behunce, de Pamplona, "fiel criado de la ciudad", salió espontáneamente a correr los toros "con ánimo, según él, de regocijar la fiesta y dar gusto a vuesa Señoría, (el Ayuntamiento) poniendo a riesgo y peligro su vida, haciendo muy buenas suertes". Vemos por la libranza que el infeliz fué cogido, volteado y zarandeado, saliendo del percance sano gracias a Dios y al señor San Fermín, pero con los valones hechos pedazos. A su Señoría, no debieron de parecer muy bien las suertes de su fiel criado, pues ordenó. "Se le den seis reales, con que otra vez no salga a torear". Juan Iñíguez y Díaz de Baldoren, álias Candil, natural de Rincón de Soto. Toreó muy bien y "sacó una invención de zancos nunca vistos", cobrando por todas esas habilidades 50 reales. Este Candil, vino á torear a Pamplona, durante treinta años y más. Era un tío genial, que no contento con realizar vistosas suertes, en los intermedios de la lidia se ponía los zancos, bailaba originales danzas, saltaba, volteaba, disparaba cohetes y como si todo esto aún fuera poco, proporcionó al respetable público de 1632, las fuertes emociones de una aparatosa cogida, cuya curación costó al Ayuntamiento, diez ducados. Por estos y otros datos que voy recogiendo, vemos que es un poco aventurada la afirmación de aquellos historiadores taurinos que sostienen, que toreros de a pie, propiamente dichos, no existieron hasta ya entrado el siglo XVIII. Pues ya lo ven esto tiene el marchamo de las historias de toros en esta ciudad, de vitalismo y jolgorio inusitado, donde se abre paso el toro.
               
Recopilación de las viejas revistas de tauromaquia- adaptación de Fermín González- para

Salamancartvaldia.es (Blog taurinerias)

Monday, July 04, 2016

LO QUE DAN LOS TOROS

AL HILO DE LAS TABLAS
LO QUE DAN LOS TOROS
Posiblemente fue el Papa Pio V el primer antitaurino, pues dicto una bula fechada en Roma (1-11-... Y tendremos que seguir diciéndoselo, con firmeza y respetuosamente –claro-.

1567) (Pontificatus nostri- año II) prohibiendo espectáculos donde se corren toros y fieras en plazas. ¿De dónde le vino al Papa su inquietud antitaurina? Parece ser que fue en las largas sobremesas y acaloradas reuniones en aquel Concilio de Trento inacabable que duro de (1545-1563). Hoy, 450 años después, y sin que el Vaticano se pronuncie por las corridas de toros, otras “cruzadas”, se encargan, de ir en contra esta Fiesta cargada de simbolismo, de historia y de tradición- eso sí- sin tener la más mínima idea de lo que gritan, ni de lo que supone la crianza del toro bravo
La raza de lidia se explota en un sistema extensivo puro, en permanente contacto con la naturaleza, que incide en el mantenimiento de sus rasgos productivos principales, que son la bravura y la producción de una carne ecológica y de excelente calidad. Sus ciclos anuales de crianza y manejo del ganado de lidia son: La cubrición generalmente los ganaderos planifican la fecha del nacimiento de los becerros, haciéndola coincidir con épocas del año en que las condiciones ambientales no son muy adversas y en las cuales existe abundancia de recursos naturales para garantizar la buena producción de la leche de la madre y la viabilidad del becerro. El nacimiento: El año ganadero transcurre desde el 1 de Julio de un año hasta el 30 de junio del año siguiente. El año natural va desde el 1 de Enero al 31 de Diciembre. Las parideras (desde que nace el primer becerro de una camada hasta que nace el ultimo) se ajustan más a los años ganaderos que a los naturales. La lactancia: El becerro recién nacido mama el calostro y duerme el “sueño calostral”. La madre tiene un extraordinario instinto maternal y defiende a su cría. El becerro aprende de la madre, se comunica con ella a través del berrido y copia todas sus reacciones ante los diversos estímulos que se producen en su hábitat. El ahijado, el herradero, la recría, la tienta, el apartado y embarque. Completan la vida del toro en la dehesa. Todo bajo el mimo, la atenta vigilancia de ganadero,  más los saneamientos veterinarios y la rica alimentación que corresponda a su desarrollo.
Estos patrones generales de selección tienen interpretaciones personales, por parte de cada ganadero, lo cual contribuye a mantener la variedad característica de la raza y convierte al toro de lidia en un animal diferente de cualquier otra raza explotada por el hombre, contribuyendo la principal aportación española a la Bovinotecnia mundial.
La Tauromaquia, es un activo cultural y tradicional de millones de personas en Europa y América, es segundo espectáculo de masas en España y la a actividad taurina genera un volumen económico que sobrepasa los 2500 millones de euros. La Tauromaquia permite la existencia en nuestro País de 1200 empresas ganaderas que mantienen 540.000 hectáreas de dehesas y 130.000 reproductoras de raza autóctona bovina, única en el mundo. Si desaparece el toro, desaparecerá ese extraordinario patrimonio ecológico y medioambiental.
La Fiesta del toro, repercute en múltiples sectores económicos, en especial en la hostelería, el transporte, la restauración, el turismo Y la CEOE se ha integrado como miembro de la Asociación Nacional  de Espectáculos Taurinos, y como no, la mano de obra, de la que depende, todo el entramado y estructura necesaria para su desarrollo.
Genera además una gran actividad cultural- en medios de comunicación social, exposiciones, reuniones, congresos seminarios, jornadas turísticas, investigaciones y publicaciones escritas, tanto en prensa, libros medios de internet etcétera. Así como un motivo de inspiración que abraca desde el dibujo, la fotografía, la pintura la escultura, incluso en la moda, su vida, su colorido y su armonía, ha sido puesto de manifiesto en todas la galerías y pasarelas del mundo.
Y finalmente ha aportado una gran riqueza lingüística al acervo cultural de la lengua española, con múltiples de vocablos que se han incorporado al habla cotidiana en todos los sectores  y empleado en las mejores tribunas sociales- políticas – económicas, comprendidas sus “sentencias” en todos los foros de variadas culturas.
Amigos: La Tauromaquia, no es solo que el toro muera en la plaza en presencia pública, el toro entrega su vida luchando para muchas más cosas, de las que se benefician los humanos. Al igual que sucede con otras muchas cosas, en las que se ve menos la sangre. Pero sin duda más cruel y con menos beneficios. No espero que les gusten los toros a todo el mundo. Pero han de hacer un esfuerzo por comprender que, a esta Fiesta la avalan siglos de existencia, que mantiene vigentes sus raíces, que siempre perteneció al pueblo, que se mostró correcto y democrático en las plazas, sin los tumultos, las algarabías, las peleas incluso los grandes escándalos que alguna vez terminaron en sucesos luctuosos realmente lamentables, en otras disciplinas deportivas. Dejen vivir y morir al toro, no invadan su terreno, no quiebren su voluntad, ni desbarranquen a quienes libremente quieren disfrutarlo desde el campo a la plaza. ¡Vamos digo yo… señores!


                               Fermín González salamancartvaldia.es                  (blog taurinerías)

Wednesday, June 15, 2016

PINCELADAS DE MADRID


AL HILO DE LAS TABLAS
PINCELADAS DE MADRID

            El toro, es el único que puede convertir un hecho banal en dramático: la iniciativa del hombre tiende a incrementar su intensidad, lo cual tiene su explicación. Se expone cuando se torea, y aún más en momentos cruciales; tal y como ocurrió con José María Manzanares en Madrid, en este recién terminado San Isidro.
            El torero tenia razones sobradas en dicha feria, para no suplantar con temeridad, el valor consciente y el saber. Más todavía; el torero tenía que decirle a Madrid y a su afición Venteña que, es “alguien” en esto, que quería su confianza y su reconocimiento. Y esto fueron argumentos sobrados, para que, ese riesgo tantas veces calculado en muchas otras plazas, en ese momento puntual, el cálculo quedara al margen, para adentrarse en el gesto, el rigor del combate, en la tensión, en regular a voluntad el paso del tiempo y en definitiva emocionar. Manzanares también David Mora y Paco Ureña Roca Rey y López Simón lo sabían, y sabían también, que, con tal disposición no se les iba a escapar el triunfo, como tampoco se le escapa al buen aficionado que se encuentra entre el público, aquel   que no se deja burlar por otras demostraciones que, no fueran expresar el arte, la gallardía y el dominio de sí mismo. Los toreros, aunque para muchos pueda parecer lo contrario son listos, saben que Madrid “duele”, es difícil, caprichoso, variable, exigente e intransigente y distinto muchas tardes. Por eso el triunfo, que todos quieren – para unas u otras razones – está allí -. Y es en esa entrega y disposición donde puede aparecer la cornada imprevisible; es el tributo, el pago al contado con sangre propia. La cornada más o menos grave, es de nuevo el punto de partida de la verdadera carrera. Y cuando se van recobrando las fuerzas y cicatrizan las carnes desgajadas, el torero medita sobre las causas de la cornada. Y de nuevo en la plaza, él publico comprobara cuanto le ha dolido anímicamente y, si el valor no se le fue por el agujero de la herida. Mora  Ureña  y  Simón  han podido comprobar este sentimiento.
            Si recapitulamos sobre la trilogía – parar, templar y mandar -... Por el temple, se manda; por el mando, es posible no moverse. Si somos capaces de observar esto una tarde (aparte del milagro) veremos como surge sencilla y fluidamente el quehacer del torero, que realiza un toreo en perfecta concordancia, con la característica esencial de tener delante a un toro bravo – claro esta -. Luego eso – y nada más que eso, es lo único que se puede llamar toreo, que se nos revela desde aquella época de oro.
            Hay unas normas toreras, que por el contrario – no son planchas de grabar el mismo dibujo – sino brújulas orientadoras de muchos caminos, de muchas líneas – unidas en la variedad – por donde el toreo debe discurrir. El toreo, es sencillamente toreo, a secas. Ante el toro en edad, trapío y los otros atributos del toro de lidia. Ellos los toros, son los que ponen y quitan etiquetas. Y, esta sin ir más lejos, es la lección que podemos extraer del gesto del torero alicantino en la arena de la plaza de las Ventas en Madrid, donde el diestro dio todo un curso de bien torear, de entrega, de concentración, de verdad y donde muy pocos toreros, tan solo los elegidos tiene en la historia de la Fiesta su propia tauromaquia, aunque la elegida por el Manzanares tenga sus limitaciones mínimas, como para pensar en acercarse a la utópica perfección. No obstante el torero saco su amor propio no exento de arte, valor, sabiduría y algo, que no se vende en “mercería” la responsabilidad, por ello no solo triunfo en el coso madrileño sino que, su toreo se desbordo, pese a que los tiempos, no parecían estar con él. Hubo en mi opinión otros dos toreros, con menos cartel, por razones diferentes  David Mora y Paco Ureña fueron toreros, que no se rindieron nunca, sin dolerse al desánimo, un ejemplo para todos aquellos que forman parte de los escalafones, y, jóvenes aún por llegar, toreros que marcan el palpito de lo que siempre fue la vergüenza torera, asumiendo el gesto, porque el valor de su obra, era más profundo que el resultado. Era el producto de una seguridad, una afición y una ambición desmedidos, y a estas cualidades – recetas para cualquier torero -, se unió la humildad y el respeto. Fue por tanto toda una lección magistral de torería, y a medida que la tarde avanzaba, el coso era un asombro, una vibración, una fiesta. Capote y muleta para  los bravos y exigentes toros, hubo de todos, en los medios y desde la naturalidad, trayéndose al toro toreado, para cargarle la suerte y torear donde es debido, ligar… Y al verlo, la cátedra de Madrid se venía abajo. No era para menos… Esto sucede de cuando en cuando…

                        Fermín González Samancartvaldia.es      (blog taurinerías)




Wednesday, June 08, 2016

DE PITON A RABO

AL HILO DE LAS TABLAS

 DE PITON A RABO

Siempre, que la Fiesta de los toros pasó por un bache, crisis de valores,  estados de complicidad mercantilista, y conformismo de masas, han sido los momentos oportunos que han encontrado los “abolicionistas” de la fiesta para emprender una nueva cruzada. Encontrando razones y huecos, que  dejaban prácticamente libre el camino a los valedores de la abolición.- Aunque siempre existieron- como bien sabemos todos- ligas, grupos, asociaciones y defensores animalistas, voceros y escribidores que se manifestaban contra lo que siempre han creído que; este era un bárbaro espectáculo, de maltrato y cacería animal, llena de sangre y horror-. Siempre fue, y seguirá siendo muy difícil,- imposible diría yo- convencer a un obtuso, fanático, y de peligrosa tozudez enemigo de la fiesta taurina, con argumentos y razones, que ya han estado expuestas en infinidad de foros, prensa, radios, parlamentos, libros de texto, así como exposiciones de pintura, en la poesía, en la escultura, en las piedras y escudos, que  desde el románico se ven representadas en nuestros monumentos. Podíamos añadir un sinfín más de razones claras y precisas del significado de la tauromaquia en nuestro pueblo.- Pero será igual-. Siempre, que me he tropezado con un acérrimo enemigo, he tratado de comprenderle, en sus mensajes, incluso me parece bien que tal espectáculo no le guste, pero que no elimine del mismo, su verdad, su historia, su cultura sus personajes y la libertad del hombre para dar rienda suelta a su sentimientos, su afición y su personalidad, además de sus dineros claro... ¡Pues no señor!.. se atrincheran, creyendo que la fiesta es un puro ejercicio de maldad, irracional y odio atávico contra los animales- y de nada han servido las razones expuestas, por quien entiende el rito, la tradición, las costumbres, y la dedicación que ha cultivado a una gran estirpe, de la cultura. Nombrarles a estos, (“fariseos”, que no tienen empacho en rebañar hasta la “medula” un pierna de cordero, degustar hasta “lagrimear” un plato de Jamón ibérico, y apretar con “saña”, las tenazas para extraer la riquísima carne y el sabor a mar del  crustáceo-“) como vive un toro de lidia, como es su trato, su mimo, su alimentación y cuantos cuidados recibe, respecto de otros donde su único movimiento se reduce a bajar la cabeza y comer, hasta empacharlo y después morir- torturado- de aquella manera- u otros, a los que una refinada manera de crueldad los hace vivir y morir para ser aún más rentables, dentro de un mercantilismo ruin y engañoso. No se trata a estas alturas de demostrar nada, con estos ejemplos de sacrificado, de placeres gastronómicos, de jaulas zoológicas, etc., está bien claro que no ha servido de nada a través de los siglos. Por lo tanto siempre he dicho que a tales, individuos no se les debe dar cancha, ni publicidad, ni ocuparse de ellos, que se les debe simplemente ignorar, y aplicarles el refrán… No hay mejor… Nuestra defensa, es velar por la fiesta, que no la desbarranque aquellos que la manipulan, la vapulean, engañan a los aficionados –menos- y a los públicos feriales, la adulteran, la privan de su autenticidad, de su verdad, de su miedo, la mercantilizan, y se tragan los sapos, que otros escupen, podíamos seguir y seguir- ¿para que?. Independientemente de: el  suceso seudopolitico-taurino- catalán, que tiene su explicación en los últimos treinta años. El principal Caballo de Troya, no lo duden esta dentro de la Fiesta misma. Una Fiesta a la que uno critica, porque la quiere, porque siempre creyó en un romanticismo de la misma, porque incluso creía que era inmortal. (…) Porque en estos momentos tan delirantes de la misma. (…) Yo sigo…


                        Fermín González Salamancartvaldia             (Blog Taurinerias)